Texto: Raquel Rozada. Blog ‘Locura Viajera’

¿Te encanta viajar, pero tienes pocos días de vacaciones? No te preocupes porque hay ciudades europeas con un encanto mágico, que se pueden visitar en una escapada de 3 días. Raquel Rozada, viajera al frente del blog ‘Locura Viajera’ (https://locuraviajera.com), ha recopilado los mejores planes para ver cada rinconcito de Dublín. ¿Nos acompañas?

La ciudad de Dublín

La fascinante ciudad de Dublín, capital de Irlanda, se extiende al norte y sur del río Liffey, y a tan sólo a 50 km de su amplia desembocadura en el océano Atlántico. Dublín, reconocida como capital desde 1921, comparte el ambiente cosmopolita de las grandes capitales europeas y combina el encanto tradicional irlandés, con una renovada riqueza cultura y tecnológica desarrollada en las últimas décadas del siglo XX.

El mejor consejo para aquellos que visiten Dublín es recorrer la ciudad como un auténtico dublinés, a pie, dejándote arropar por su vitalidad y el carismático carácter de sus habitantes. Párate a degustar el exquisito Dublín Coddle y, por supuesto, tomarte una cerveza negra en uno de sus tradicionales pubs.

Sabías que…

  • Su nombre original es Dubhlinn (del irlandés clásico) “Pozo negro”, probablemente referido a sus orígenes. Dublín es una ciudad que se asentó en las orillas pantanosas del río Liffey hace varios miles de años.
  • El número de habitantes en la actualidad suma 527.612.
  • Ocupa una extensión de 114 kilómetros cuadrados.
  • Su clima es más frío en enero y febrero, con una temperatura media de 8 grados. Diciembre también es un mes muy frío, aparte de lluvioso. Julio y agosto, en cambio, son meses más cálidos. En primavera los días son más largos y la lluvia está menos presente.

Un poco de Historia

Conocer los orígenes de la ciudad de Dublín es esencial para entender mejor su cultura y su estilo de vida actual:

Eblana, su influencia vikinga
La primera referencia que se tiene de la ciudad de Dublín data de hace casi 2000 años. Sin embargo, es varios siglos después, cuando los vikingos desembarcan en la costa irlandesa y comienzan a dejar su huella en la cultura y la vida de la antigua ciudad de Eblana.
En el año 871 d. C. los vikingos se establecen oficialmente construyendo un fuerte. La primera documentación del pago de un impuesto data en el año 988 d. C.

La conquista anglonormanda
En 1170, tras el declive del poder de los nórdicos, llegó la primera ocupación de los anglonormandos. Dublín estuvo bajo dominio británico durante siglos, lo que supuso años de lucha por la independencia.

Años dorados
En la década de 1780, cuando otorgaron al Parlamento autonomía, la ciudad de Dublín alcanzó su máximo esplendor. La ciudad vivió su época de mayor crecimiento y prosperidad. Sin embargo, este período no duró mucho, ya que la inestabilidad política entre los irlandeses independentistas y los británicos desencadenó la supresión del Parlamento, y el poder y la aristocracia abandonaron Dublín.

Decadencia y miseria
Como consecuencia, Dublín vivió sus décadas más oscuras: hambre, pobreza y caos social. A principios de 1900 la situación era insostenible y se dio lugar a una intensa y sangrienta lucha por la independencia.

Independencia y progreso
Fue en 1921 cuando finalmente se nombra Dublín capital de Irlanda. A pesar de ello, el desarrollo de la ciudad se vio estancado durante las décadas de 1920 y 1970. Con la entrada en la Unión Europea, y el impulso económico que eso supuso, Dublín se modernizó y comenzó una gran evolución urbanística y mejora social. En la actualidad, Dublín es una ciudad de gran valor cultural, en la que están asentadas, entre otras cosas, florecientes industrias tecnológicas

10 planes para hacer en Dublín

Dublín es una ciudad relativamente pequeña (comparada con otras grandes ciudades europeas como Londres o París y se puede visitar en pocos días aunque no debes perderte:

1.Galería Nacional de Irlanda

Es una de las galerías pictóricas más importantes de Europa. Se inauguró en el año 1864 y cuenta con más de 11.000 obras de arte dispuestas en 11 salas distribuidas en 2 plantas. La primera muestra pinturas de autores irlandeses como Jonh Lavery o J. Yeats. En la segunda planta, destacan pintores europeos como Tintoretto, Caravaggio, Picasso o Vermee.

El horario de apertura es de lunes a sábado de 9:30 h a 17:30 h (20:30 h los jueves) y los domingos de 12:00 a 17:30 horas. La entrada es gratuita.

2. Trinity College

Es la universidad más antigua y prestigiosa de Irlanda. Durante siglos, convivieron la religión católica y la protestante, pero con constantes luchas ideológicas entre los seguidores de ambas.

En 1562, la Reina Isabel I, ordenó la construcción de la Universidad para la élite protestante, y se prohibió la entrada a los católicos hasta bien entrado el siglo XIX. En la actualidad, la Universidad acoge a unos 15.000 estudiantes de todo el mundo y, afortunadamente, sin distinciones.

Se encuentra en pleno centro de la ciudad y los visitantes pueden caminar por sus jardines, contemplar algunos de sus edificios característicos como el Rubrics, la capilla o Examination Hall.

A pesar del encanto particular del Popular College, una de las visitas esenciales dentro del Campus es The Old Library, la mayor biblioteca de Irlanda, en la que se conservan valiosísimos manuscritos de hasta 300 años de antigüedad.
 

Puede visitarse de octubre a abril de lunes a sábado de 9:30 a 17:00 horas y los domingos de 12:00 a 16:30 horas, mientras que de mayo a septiembre está todos los días abierta en horario de 9:30 a 16:30 horas.

3. Barrio de Temple Bar

A solo unos pasos del Trinity College se encuentra el barrio de Temple Bar. El entresijo de sus calles es uno de los últimos vestigios que quedan del Dublín medieval. Sin embargo, el actual barrio de Temple Bar no tiene nada que ver con lo que era hace unos siglos.

En el siglo XVIII, y debido a su ubicación a orillas del Río Liffey, Temple Bar era mayoritariamente un barrio portuario. Durante esta época, la zona ostentaba mala fama por estar lleno de tabernas, burdeles y bares de mala reputación. Se propusieron varios planes de reformas, pero, a pesar de ello, a principios del siglo XX el barrio se encontraba en un estado de abandono y deterioro, con la floreciente ciudad evolucionando a su alrededor. No fue hasta finales de los años 90 cuando una iniciativa del Gobierno promovió la metamorfosis del barrio, convirtiéndolo en lo que es hoy en día: el epicentro de vida y la cultura.

Estas son algunas de las cosas que encontrarás si visitas el barrio:

  • Mercados: Designer Mart, Temple Bar food Market, Book Market.
  • Centros culturales: The Ank, uno de los mejores centros culturales para niños de Europa.
  • Meeting House Square: una pequeña plazoleta en el corazón de Temple Bar en la que encontrarás cafés, restaurantes y un estupendo ambiente para tomar algo al aire libre.
  • Galerías de arte: Gallery of Photography, Temple Bar Gallery y estudios.
  • Comer y tomar algo: The Shack Restaurant, Bad Ass Café y el propio Temple Bar.

4. Guiness Storehouse

La pinta de cerveza es parte del patrimonio tradicional irlandés. Una de las cervezas irlandesas más famosas mundialmente es la Guiness, que nació en 1759 en una pequeña factoría, y hoy en día se distribuye a más de 120 países y genera miles de millones de euros al año. Tanto su composición, como su distribución e incluso las campañas de publicidad, pueden conocerse en la visita a la “Casa Guiness”. Sin duda, puede ser una experiencia interesante y divertida, ya que a lo largo de la visita, se pueden llevar a cabo actividades, como servirte tu propia Guiness como un experto.

5. Phoenix Park

Es el parque más importante de Dublín. Es considerado el mayor parque urbano de Europa con sus más de 700 hectáreas. Se construyó en el año 1744, cuando Lord Chesterfield lo ordenó como residencia del presidente de la República de Irlanda y de la embajada de EE. UU.

Phoenix Park es uno de los lugares favoritos de los dublineses. Allí podrás visitar:

  • Obelisco a Wellington que conmemora sus victorias bélicas.
  • Zoo de Dublín.
  • Lagos, praderas y bosques.
  • Visitor Center con su exposición sobre la historia y ecosistema del parque.
  • Ashtown Castle, una torre medieval del siglo XVII.
  • Gamos salvajes.
  • Alquiler de bicicletas.

Está abierto todos los días del año de 7 a 23 horas y la entrada es libre.

6. Castillo de Dublín

La historia del Castillo de Dublín se remonta a comienzos de 1200, cuando se asentó el dominio anglonormando. Desde entonces, ha sido sede de monarquías y gobiernos. Aunque se construyó como una fortaleza medieval, a lo largo de los siglos ha sufrido importantes modificaciones. Entre ellas destaca su casi completa remodelación en 1684 como consecuencia de un grave incendio.

En la actualidad, a pesar de mantener su nombre, poco queda de la estética de castillo medieval. A excepción de la Tower Record, una de las cuatro torres cilíndricas sobre las que se construyo la fortaleza. Aunque sigue ejerciendo de sede administrativa del Estado, es posible visitar el interior de esta fortaleza  con un tour guiado por unos 8 euros.

El horario de visita es de lunes a sábado de 9:45 a 16:45 horas y los domingos de 12 a 16:45 horas.

7. Catedral de Saint Patricks

Uno de los monumentos más emblemáticos, junto con la catedral Chist Church , St. Patricks es una de las dos grandes catedrales de la capital. Se construyó en el siglo V como una capilla fuera de los muros de la ciudad. No fue hasta 1191 que se restauró y le fue otorgado el rango de catedral. Se puede visitar por 8 euros.

St. Patricks ostenta el título de mayor iglesia protestante del país y su nombre se debe a San Patricio, el apóstol de Irlanda.  Además, la catedral tiene una singular historia: Jonathan Swift, el afamado autor de Los viajes de Gulliver, fue decano de la catedral durante más de 30 años y su tumba y epitafio (dictado por él mismo), pueden visitarse en el interior del edificio.

8. Chester Beatty Library

En esta biblioteca podrás encontrar miles de obras artísticas de Occidente y Oriente de casi 3000 años de antigüedad. La entrada es gratuita.

Chester Beatty era un filántropo e historiador, que dedicó parte de su vida a adquirir manuscritos, pinturas, grabados y demás obras de arte. La galería es uno de los museos más apreciados de Europa, tanto por la cantidad y como por la calidad de las piezas históricas de cultura persa, islámica, y asiática, que presenta. Entre los muchos tesoros de la colección, se pueden ver artículos de la biblioteca personal de Antonieta, grabados de Alberto Durero, libros de astrología árabe y Coranes de más de 1000 años de antigüedad.

9. Jardín Botánico Nacional

Si te apetece conocer lo que Dublín tiene que ofrecer fuera del centro de la ciudad, uno de los planes más recomendables es visitar el Jardín Botánico Nacional

Además de las 20.000 especies de plantas, tanto autóctonas como de todas partes de mundo, estos jardines, tienen mucho mas que ver: The Viking house, su pérgola, Sundials (relojes de sol), la casa de las palmeras o Cactus house. La entrada general es gratuita y, por una pequeña tarifa adicional, se puede realizar un pequeño tour o tomar algo en su Garden Tea Room.

10. Kilmainham Gaol  o Barrio de Los Liberties

Al oeste de Dublín se encuentra uno de los barrios con más personalidad de la capital. En esta animada zona de Dublín se pueden encontrar tiendas, pubs, restaurantes y, sobre todo, la esencia del Dublín más tradicional y auténtico.

Uno de los puntos de interés, que disfrutarán al máximo los amantes de la historia de Irlanda, será

el Kilmainham Gaol. Durante la visita a la antigua prisión podrás conocer más sobre el movimiento revolucionario irlandés, quiénes fueron sus líderes y qué personajes famosos pasaron por esta prisión. El precio de la entrada es de 7 euros.